Tram-Tram (Barcelona)
Un restaurante de la zona alta de Barcelona con una maravillosa terraza interior donde se disfrutan los sabores de la tradición
Dicen que nuestro paladar funciona a base de recuerdos y estoy bastante de acuerdo. Recuerdo la primera vez que pisé el restaurante Tram-Tram, pero aún más recuerdo sus platos. Algunos de los sabores y aromas que alimentaron nuestros cinco sentidos se quedaron clavados en mi memoria. Así es como realmente se gana a un comensal y Tram-Tram conmigo lo consiguió. Hace poco volvimos a probar su menú Festival. Efectivamente es un festival gastronómico en toda regla. Tienen más opciones de menú -de mediodía y degustación de tapitas- pero quizás la mejor forma de conocer este pequeño gran templo de la cocina mediterránea y tradicional sea su Festival.
Lo que sí o sí recomiendo de este establecimiento es comer en su terraza. Se trata de uno de los rincones de Barcelona más encantadores que conozco. Sentarse en una de sus sillas -es un patio interior- es vivir una experiencia de completo romanticismo gastronómico. Si hay que conquistarle el corazón, y el estómago, a alguien, este es el lugar. Y es que el restaurante Tram-Tram está situado en una antigua casa del barrio de Sarrià. De ahí también que sus salones se muestren cercanos y acogedores. Como curiosidad: el nombre proviene de una antigua línea de tranvía de 1944 que pasaba justo por delante del restaurante.
Isidre Soler, el chef de Tram-Tram, prepara su carta en función de lo que le ofrece el mercado y la lonja día a día. Ahora encontramos entre sus platos pulpo, bonito, langostino del Delta, cepa, pichón… Además de mimar su cocina, la oferta de panes, postres (elaborados ambos por ellos mismos) y el servicio de vino y sala no se descuidan tampoco. Nosotros acudimos con nuestros estómagos bien preparados para saborear de principio a fin -como buenos campeones- el Menú Festival… Preparense.

Colmenillas (setas), espárragos, aire de foie gras y huevo a 64 grados o cómo conjugar a la perfección, en textura y sabores, cuatro elementos.

Pulpitos con papada ibérica confitada. Plato contundente que demostró que el producto se cuida de principio a fin aquí.
Lubina salvaje con ratatouille al curry y mejillones de roca. Es-pec-ta-cular. Mar y especias bien conjugadas.

Cochinillo -que se deshacía y con piel crujiente y sabrosa- con pera de Puigcerdà que le aportaba frescura.

Helado de queso fresco con tomate, calabacín y sirope de oliva negra. Uno de los mejores postres que he probado últimamente.

Postre híbrido entre un eclair y un paris brest relleno de crema de avellana. Un final contundente para un menú contundente.
El precio del menú Festival es de 70 euros, por persona, pero ya os digo yo que es una buena inversión gastronómica para vuestros estómagos. Para intuir la cocina y el buen hacer de este establecimiento podéis acercaros a probar el menú de mediodía -a 22 euros- o el de degustación de temporada -por 39,50 euros-. Con ambas ofertas culinarias se come muy bien también…el menú Festival es sólo para campeones
Así pues, el restaurante Tram-Tram es un lugar ideal para acudir en familia, en pareja, a celebrar buenas noticias o a festejar la vida misma pero sobre todo a disfrutar de la gastronomía tradicional con buen producto. Recordad: si es primavera o verano, pedid mesa en su genial terraza.
mayo 21, 2014, 7:10 am
De todo lo probado no puedo decir que estaba mejor, pues todo estaba genial, aunque si tengo que destacar algo sería las colmenillas con el huevo y mojando con el pan de pasas y nueces, espectacular!!! Tanto por el moje como por el sabor de estas setas que nunca había probado, no os puede faltar en la mesa!!
mayo 21, 2014, 1:19 pm
Ya te comenté que lo tenemos pendiente hace tiempo…ahora, después de esto habrá que decidirse sin falta!